7 Riesgos de la Independencia Financiera que no puedes obviar

A través de este artículo te detallaré las principales consideraciones y riesgos de la independencia financiera que has de tener en cuenta si quieres lograr este objetivo. 

 

LADO OSCURO DE LA LIBERTAD FINANCIERA

Imagen de dark vader que respresenta el lado oscuro y los riesgos de la independencia financiera

¿Dejar de trabajar y hacer lo que me dé la gana?

¡Esto de la independencia financiera tiene muy buena pinta!

Sí, somos muchos los que nos gustaría no depender del trabajo para mantener nuestro nivel de vida. Y espero poder enseñarte cómo hacerlo y acompañarte a lo largo del camino a través de este blog. No obstante, conseguir la independencia financiera tiene su parte buena y su parte no tan buena. Y me temo que hoy vamos a hablar de esta última: los riesgos de la independencia financiera.

¿Me estoy tirando piedras en mi propio tejado 🤔? Probablemente.

Para mí no es fácil escribir un artículo así; la independencia financiera es uno de mis principales objetivos y me encantaría que mucha más gente lo compartiera (de hecho, es el principal objetivo del blog). No obstante, no quiero conseguirlo a cualquier precio. Por esta razón, y aunque este artículo pueda disuadir a algunos, creo que es importante explicarte su lado oscuro; los riesgos de la independencia financiera. Quiero estar seguro de mostrarte tanto los pros como los contras de esta andadura.

 

CONSIDERACIONES Y RIESGOS DE LA INDEPENDENCIA FINANCIERA

Como todo en esta vida, existen riesgos en alcanzar la independencia financiera y debes tener en cuenta algunas consideraciones, que te detallaré a continuación.  No obstante, no quiero que te lleves la impresión de que esto de la libertad financiera es sólo para gente a la que le gusta la incertidumbre.

De hecho, yo me considero más bien precavido. Soy de esos que siempre piensan a largo plazo. De esos que tienen un plan A, B, C, D y E para todo. De esos que cuando se van de excursión llevan desde tiritas hasta un destornillador (¡nunca sabes qué te puedes encontrar 🔩!). Es decir, que yo de riesgos, pocos, ¡y menos cuando se trata de dinero!, aquí sí que no dejo nada al azar.  Así pues, si yo he decidido asumir los riesgos de la independencia financiera, es posible que tú también.

Sin más preámbulos, ahí va todo lo que debes saber para decidirte (en los cuadros amarillos he añadido mi opinión personal para cada uno de los riesgos de la independencia financiera):

  1. Dependes de factores externos para lograrlo

Conseguir la libertad financiera está supeditado a factores externos poco o nada controlables, como la inflación, la rentabilidad o los gastos inesperados, por poner algunos ejemplos. Esto se traduce en que existe la posibilidad, por pequeña que sea, de que no consigas la independencia financiera aunque lo hagas todo bien.

Alcanzar la independencia financiera es un gran reto. Es cierto que puedes encontrarte muchos obstáculos en el camino; algunos tan grandes que podrían poner en riesgo tu objetivo. Pero ¿acaso hay algo seguro en esta vida a parte de la muerte 💀?

Toparte con dificultades en el camino sólo significa que tendrás que adaptarte y encontrar maneras de minimizar el impacto de esos obstáculos en la consecución de tu objetivo. No obstante, no olvides que a pesar de los factores externos, una gran parte de tu éxito sigue estando en tu mano 💪🏼.

Y si nos ponemos en el peor de los casos, lo único que podría pasar es que no alcanzaras la independencia financiera. Aun así, el esfuerzo no habría sido en vano. Durante el camino, probablemente habrías aprendido a optimizar tus finanzas personales, a evitar los impulsos consumistas y a invertir de forma inteligente, por no mencionar que habrías ahorrado una importante suma de capital.

  1. Hay que recorrer un largo camino

La independencia financiera no se consigue de un día para otro. Cuando expliqué las fórmulas de la independencia financiera, ya pudiste ver el marco temporal en el que era posible conseguirla en función de las finanzas personales de cada uno. En cualquier caso, lograrlo requiere una previsión a medio – largo plazo y, lo que es más importante, mucha mucha constancia.

Nadie ha dicho que esto fuera fácil ni rápido. No obstante, si realmente crees que es posible (que lo es) y te lo marcas como un objetivo, serás capaz de conseguir la perseverancia necesaria, no lo dudes. Al final, se trata de hacer cosas bastante sencillas (ahorrar, invertir y no endeudarse) que, una vez interiorizadas, requerirán poco esfuerzo por tu parte.

Espero que desde La Hormiga Capitalista pueda darte las herramientas necesarias para ayudarte y acompañarte durante este largo (pero satisfactorio) camino.

  1. Exige una elevada tasa de ahorro

Lograr la independencia financiera requiere unos niveles elevados de ahorro. Un ahorro que puede ser imposible de lograr para algunas personas o familias y no compensar el esfuerzo a otras. En cualquier caso, para conseguirlo tendrás que adaptar tu estilo de vida y posiblemente hacer algunos sacrificios; deberás gastar menos para invertir más en tu futuro.

Por desgracia no todos pueden o quieren alcanzar la tasa de ahorro del 50% o más, necesaria para lograr la independencia financiera. La independencia financiera no es para todo el mundo. Esto es así, no hay más. Tampoco todo el mundo va a poder o querer montar una empresa o tampoco todo el mundo va a poder o querer correr una maratón . En este caso, la tasa de ahorro es una condición sine qua non para alcanzar la libertad financiera y cuanto más alta sea, más rápido lo conseguirás; sin un alto porcentaje de ahorro será muy difícil lograrlo.

Por lo tanto, para conseguir este ahorro será necesario que gastes menos en algunas cosas; tendrás que hacer ciertos sacrificios. Pero ¿qué objetivo no implica sacrificios?: si quieres ser Director General tendrás menos vida social; si quieres dedicarte plenamente a tu familia tendrás que renunciar a hacer horas extra; si quieres leer 52 libros al año tendrás que ver menos la televisión; si quieres ser libre y no depender del Estado tendrás que ahorrar más.

En mi caso, a día de hoy consigo ahorrar casi un 50% de mi salario (¡y no, mi sueldo no es para nada alto!). Para mí es sólo cuestión de priorizar: decidir en qué me gasto y en qué no me gasto el dinero. Por ejemplo, intento centrarme en experiencias (sobre todo viajes ✈️) más que en compras materiales (ropa, tecnología…). No ha sido siempre así, pero desde el descubrimiento de la independencia financiera cambió mi manera de ver las cosas. Decidí optimizar mis gastos reduciendo algunas partidas que no me aportaban nada y manteniendo o incluso aumentado las que me hacían más feliz. Ahora disfruto plenamente de todas las experiencias que pago y todas las cosas que compro me aportan de verdad.

  1. Es imprescindible invertir (lo que conlleva riesgo)

Igual que es necesaria una elevada tasa de ahorro, es imprescindible invertir para poder alcanzar la independencia financiera. Y, como expliqué en el anterior artículo, cualquier inversión tiene un riesgo intrínseco. Ese riesgo puede ser más o menos elevado en función de las decisiones de inversión que tomes, pero la posibilidad de perder dinero existe.

Si quieres que tu dinero trabaje para ti, necesitarás invertir y, para eso, tendrás que asumir cierto riesgo. Pero vuelvo a lo que he comentado antes: nada está asegurado; cada día asumes riesgos que probablemente ni percibes.

Sin invertir, la independencia financiera dependería únicamente de tu tasa de ahorro y, en ese caso, ni varias vidas serían suficientes para lograrla. Si quieres que tu dinero genere más dinero, tendrás que invertir y, por tanto, tendrás que arriesgar.

Esto no quiere decir que tengas que asumir cualquier tipo de riesgo. ¡Alguien tan precavido como yo jamás sugeriría algo así! Es importante que te sientas cómodo con tus decisiones financieras, ¡tampoco se trata de estar sufriendo para que tu dinero crezca 😱!

Las fórmulas de inversión de las que te hablaré en este blog (que ya te adelanto que serán los fondos de inversión indexados), te permitirán asumir el riesgo más adecuado para ti en función de las siguientes variables: tus objetivos, tu tolerancia al riesgo y el tiempo en que necesitarás el dinero.

  1. Es un objetivo poco común en nuestra sociedad

Las personas que persiguen la independencia financiera son, a día de hoy, rara avis. Personas que no siguen la corriente que nos han enseñado desde pequeños. Personas que no se conforman. Personas que piensan diferente y deciden tomar otro camino. Y, como pasa en muchas ocasiones, pensar diferente te puede convertir en un incomprendido.

Esta forma de entender el trabajo y el dinero puede ocasionar dificultades de convivencia si a tu pareja o familia no les convence por igual. También puede que tus amigos no terminen de entender esta visión (aunque si son buenos amigos no debería ser un problema). Por no hablar del trabajo, donde supongo que a tu jefe no le haría mucha gracia que ya estuvieras pensando en jubilarte.

Si te digo la verdad, me hace cierta gracia ser un espécimen poco común en nuestra sociedad; ser una hormiga capitalista 🐜💰.

Me encanta una cita de Mark Twain que dice así:

“Siempre que te encuentres del lado de la mayoría, debes parar y reflexionar”

No porqué seguir la corriente común sea malo per se, sino porqué es muy fácil dejarte llevar por ella si no paramos y pensamos si realmente es lo que queremos.

Así pues, es factible que si decides hacer pública tu intención de alcanzar la independencia financiera haya gente que te critique y te tache de loco. En mi caso, quiero pensar que esto me da bastante igual; sé que los que estén a mi lado y me apoyen serán los que verdaderamente deba tener en cuenta.

No obstante, y como aún dependo de mi trabajo para vivir, por ahora he decidido mantener este objetivo en secreto en ese círculo (y por este motivo La Hormiga Capitalista es, por ahora, anónima).

  1. El sentido de tu carrera profesional puede cambiar

Querer liberarse de necesitar el trabajo mucho antes de llegar a la jubilación común puede trastocar un poco tus planes de carrera profesional. Las que un día fueron tus prioridades de repente pueden dejar de tener significado para ti. Y esto puede llevar a una desmotivación por tu trabajo presente y futuro.

Para mí, esta es la peor parte de todas.

La independencia financiera me abrió los ojos y mi trabajo se convirtió en un simple medio para un fin. Eso de la carrera profesional ya no parecía tan atractivo como antes y con ello vino la desmotivación y la frustración en mi día a día. Y si te digo la verdad, es algo que aún no he resuelto del todo. Aun así, sé que a la larga me compensará con creces.

Si tienes la suerte de tener un trabajo que realmente te apasione, esto no será un problema para ti. Pero si, igual que en mi caso, tu trabajo no coincide con tu vocación, la independencia financiera te permitirá dedicar tu tiempo a aquello que te aporte más felicidad.

  1. Alcanzar la independencia financiera y dejar de trabajar te hace vulnerable

Finalmente, el último de los riesgos de la independencia financiera estará presente en caso de lograr el objetivo y dejar de trabajar por completo. En dicho caso te expondrías a que, en determinadas circunstancias (por ejemplo, una gran crisis económica), tus previsiones pudieran no cumplirse y tu nivel de vida deseado estuviera en riesgo. En otras palabras, tendrías que vivir gastando menos de lo que habías previsto o, en un caso extremo, volver a trabajar. 

Es una realidad como un templo, dejar de trabajar es un riesgo. Nadie te asegura al 100% que podrás mantener el nivel de vida estimado a lo largo de los años sin aportar ingresos adicionales. No obstante, debes tener muy en cuenta los siguientes puntos:

  • En el momento de hacer los cálculos  para determinar cuándo podrás dejar el trabajo, has de ser muy prudente. Tendrás que suponer que tus gastos serán mayores a los actuales y que la rentabilidad de tus inversiones será menor a la esperada. De esta manera tendrás más margen en caso de que las previsiones iniciales no se cumplan.
  • Una vez alcanzada la libertad financiera has de poder adaptarte (y por adaptarte me refiero a gastar menos) durante situaciones desfavorables. Aunque apuesto a que harías lo mismo en caso de crisis aun teniendo un trabajo estable. Esta flexibilidad te va a permitir minimizar el impacto frente a una situación que ponga en riesgo tu independencia financiera.
  • Por último, veo poco probable que, una vez alcanzada la independencia financiera no consigas generar absolutamente ningún ingreso. ¡Te recuerdo que tendrás todo el tiempo del mundo ⌛️! Y hoy en día es más fácil que nunca convertir cualquier hobby, conocimiento o experiencia en una fuente de ingresos. Por poco que sea, conseguir dinero extra durante tu jubilación reducirá en gran medida esa vulnerabilidad. Además… tendrás que hacer algo que te guste durante todo ese tiempo libre, ¿no crees?

¿COMPENSA ASUMIR LOS RIESGOS DE LA INDEPENDENCIA FINANCIERA?

Como puedes haber deducido, a mí me compensa. Asumo todos estos riesgos porqué creo realmente en la libertad financiera; la simple idea de trabajar hasta los sesenta y tantos me aterroriza. No es que odie mi trabajo, pero no quiero estar obligado a hacerlo durante la mayor y mejor parte de mi vida 👴🏻. Al mismo tiempo, entiendo que no todo el mundo pueda o quiera alcanzar el mismo objetivo.

En cualquier caso, espero haberte detallado lo suficiente todas las consideraciones y riesgos de la independencia financiera y espero haberte ayudado a tener más claro si quieres enfrascarte en esta aventura.

 

¿Crees que los riesgos de la independencia financiera son asumibles? ¿Debería añadir alguno más? ¿Hay algún tema en el que te gustaría que profundizara?

No te cortes, ¡cualquier comentario es bienvenido! 🎉

Si tienes dudas sobre la Independencia Financiera, te recomiendo que leas esto:

Preguntas y respuestas sobre la Independencia Financiera

Si te ha gustado este artículo puedes puntuarlo aquí 👇🏼

¿En serio? Contacta conmigo e intentaré mejorarlo¿En serio? ¿En qué podría mejorar?No he estado a la altura... ¿Qué he hecho mal?¡Casi excelente! ¿Podría mejorar de algún modo...?¡Genial! Muchísimas gracias :) (5 votos)
Cargando…

4 comentarios en “7 Riesgos de la Independencia Financiera que no puedes obviar

  1. Interesante articulo, aunque me ha surgido una duda. ¿En caso de que las inversiones fallasen, el capital que tienes ahorrado disminuyese y no pudieses ser completamente independiente; podrías permitirte trabajar menos horas al día/coger un trabajo que te gustase más a media jornada y vivir sumando un sueldo más reducido y los ingresos que se obtendrían de las inversiones/el capital acumulado?

    • Hola David,

      Muchas gracias por tu comentario, me ha parecido una reflexión muy interesante.

      En caso de no terminar de alcanzar la independencia financiera seguirías teniendo:

      1. una importante suma de capital acumulado que te generaría intereses
      2. un estilo de vida sin grandes gastos

      Por lo tanto, aunque no pudieras dejar de trabajar al 100%, con lo que habrías conseguido durante el camino hacía la independencia financiera podrías cubrir una parte relevante de tus gastos con los intereses generados. En este supuesto, y como tu muy bien has comentado, se te abrirían posibilidades también interesantes, por ejemplo:

      – Pedir en tu propio trabajo si puedes trabajar a media jornada o jornada reducida.
      – Trabajar en algo que te guste más aunque cobrases menos.
      – Irte a otro país como voluntario si incluye comida y alojamiento (el resto de gastos los podrías cubrir con el dinero generado por tus intereses).

      ¡Y seguro que muchas otras posibilidades!

      Como digo, nadie te asegura que puedas conseguir la independencia financiera, pero es un objetivo por el que vale la pena luchar.

      Gracias de nuevo por tu comentario.
      Espero seguir publicando artículos de tu interés.

      Un saludo 🙂

Deja un comentario